Articulo el metodo suzuki en la ensenanza musical como aprender musica como una lengua materna

¿Qué es el Método Suzuki?

El Método Suzuki, también conocido como el “Método de la Lengua Materna”, es una filosofía de enseñanza musical desarrollada por el violinista y pedagogo japonés Shinichi Suzuki. Se basa en la premisa de que todos los niños tienen un talento musical innato y que, al igual que aprenden su lengua materna a través de la escucha, la imitación y la repetición, pueden aprender música de la misma manera. El método se centra en crear un entorno de aprendizaje positivo y enriquecedor, donde el niño se sienta motivado y apoyado en su desarrollo musical.

Preguntas Clave:

  1. ¿Cómo se diferencia el Método Suzuki de otros métodos de enseñanza musical tradicionales?
  2. ¿Cuáles son los principios fundamentales del Método Suzuki?
  3. ¿A qué edad se puede comenzar con el Método Suzuki?
  4. ¿Qué papel juegan los padres en el proceso de aprendizaje?
  5. ¿Cuáles son los beneficios del Método Suzuki a nivel cognitivo y emocional?
  6. ¿Cómo se adapta el Método Suzuki a diferentes instrumentos?
  7. ¿Es el Método Suzuki adecuado para todos los niños?

Contestando a esas preguntas clave:

  1. Diferencias con métodos tradicionales: A diferencia de los métodos tradicionales que suelen enfatizar la lectura de partituras desde el principio, el Método Suzuki prioriza el desarrollo del oído musical y la técnica instrumental a través de la escucha y la imitación. La lectura musical se introduce gradualmente, una vez que el niño ha adquirido una base sólida en estos aspectos.

  2. Principios fundamentales:

    • Escucha: Los niños escuchan grabaciones de las piezas que van a aprender, familiarizándose con la melodía, el ritmo y la expresión musical.
    • Imitación: Los niños imitan a sus profesores y a otros estudiantes, aprendiendo a tocar las piezas de oído.
    • Repetición: La práctica regular y la repetición constante son clave para consolidar las habilidades musicales.
    • Ambiente positivo: Se crea un entorno de aprendizaje alentador y libre de presiones, donde el niño se siente motivado a aprender y a expresarse musicalmente.
    • Participación de los padres: Los padres juegan un papel activo en el proceso de aprendizaje, asistiendo a las clases, practicando con sus hijos en casa y brindándoles apoyo emocional.
    • Aprendizaje en grupo: Los niños aprenden en clases grupales, lo que fomenta la socialización, la colaboración y el aprendizaje mutuo.
    • Repertorio secuenciado: El repertorio se organiza en una secuencia gradual de dificultad, lo que permite a los niños avanzar de manera progresiva y construir una base sólida.
  3. Edad de inicio: El Método Suzuki se puede iniciar a una edad muy temprana, incluso a partir de los 3 o 4 años. Sin embargo, también es efectivo para niños mayores y adultos.

  4. Papel de los padres: Los padres son una parte integral del Método Suzuki. Asisten a las clases, aprenden a tocar el instrumento junto con sus hijos (al menos al principio), supervisan la práctica en casa y crean un ambiente musical enriquecedor en el hogar.

  5. Beneficios cognitivos y emocionales: Además de desarrollar habilidades musicales, el Método Suzuki contribuye al desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Mejora la memoria, la atención, la concentración, la disciplina, la autoestima, la creatividad y la capacidad de expresión.

  6. Adaptación a diferentes instrumentos: Aunque originalmente se desarrolló para el violín, el Método Suzuki se ha adaptado con éxito a una amplia variedad de instrumentos, incluyendo el piano, la viola, el violonchelo, la flauta, la guitarra y el arpa.

  7. Adecuación para todos los niños: El Método Suzuki es inclusivo y se adapta a las necesidades individuales de cada niño. No se requiere una “audición” o prueba de talento previa. Sin embargo, es importante que tanto el niño como los padres estén comprometidos con el proceso de aprendizaje.

Influencia en las Funciones Ejecutivas:

El Método Suzuki tiene un impacto significativo en el desarrollo de las funciones ejecutivas:

  • Memoria de trabajo: Los niños deben recordar melodías, ritmos y patrones musicales, lo que fortalece su memoria de trabajo auditiva y secuencial.
  • Atención: La práctica musical requiere una atención sostenida y focalizada, lo que mejora la capacidad del niño para concentrarse en una tarea durante períodos prolongados.
  • Planificación: Los niños aprenden a planificar la ejecución de una pieza musical, anticipando los movimientos de los dedos, los cambios de arco y las dinámicas.
  • Flexibilidad cognitiva: Al aprender a tocar diferentes piezas y adaptarse a diferentes estilos musicales, los niños desarrollan su capacidad para cambiar de una tarea a otra y para pensar de manera flexible.
  • Inhibición: Los niños aprenden a controlar sus impulsos y a seguir las indicaciones del profesor, lo que mejora su capacidad de autorregulación.

Impacto en el Aprendizaje de Lengua y Matemáticas:

  • Lengua: La música y el lenguaje comparten muchas características, como el ritmo, la melodía y la entonación. El Método Suzuki, al desarrollar el oído musical y la sensibilidad a estos elementos, puede mejorar la conciencia fonológica, la discriminación auditiva y la comprensión del lenguaje.
  • Matemáticas: La música se basa en patrones y estructuras matemáticas. Al aprender a tocar un instrumento, los niños desarrollan su sentido del ritmo, la proporción, la simetría y la secuencia, lo que puede facilitar el aprendizaje de conceptos matemáticos.

Relación con otras áreas del desarrollo:

  • Inteligencia emocional: La música es una forma de expresión emocional. A través del Método Suzuki, los niños aprenden a expresar sus emociones a través de la música, lo que contribuye a su desarrollo emocional y a su capacidad de empatía.
  • Creatividad: La música fomenta la creatividad y la imaginación. Los niños pueden improvisar, componer sus propias melodías y explorar diferentes formas de expresión musical.
  • Resolución de problemas: Aprender a tocar un instrumento implica resolver problemas constantemente, como encontrar la digitación correcta, corregir errores y superar desafíos técnicos.

Tipos de Ejercicios para Mejorar:

Lengua:

  • Nivel 1 (Inicial):
    • Cantar canciones infantiles con gestos y movimientos.
    • Jugar a juegos de eco rítmico (el profesor da una palmada y el niño la repite).
    • Identificar diferentes sonidos del entorno (animales, instrumentos, etc.).
  • Nivel 2 (Intermedio):
    • Inventar letras para melodías conocidas.
    • Crear historias sonoras con instrumentos de percusión.
    • Jugar a juegos de adivinanzas musicales (identificar instrumentos por su sonido).
  • Nivel 3 (Avanzado):
    • Transcribir melodías sencillas al dictado.
    • Analizar la estructura de una canción (estrofa, estribillo, etc.).
    • Componer una canción con letra y música.

Matemáticas:

  • Nivel 1 (Inicial):
    • Contar los tiempos de una pieza musical.
    • Identificar patrones rítmicos (por ejemplo, dos negras y una blanca).
    • Clasificar instrumentos por familias (cuerda, viento, percusión).
  • Nivel 2 (Intermedio):
    • Dividir una pieza musical en compases.
    • Reconocer las figuras musicales y sus valores (redonda, blanca, negra, corchea, etc.).
    • Construir patrones rítmicos con bloques o piezas de Lego.
  • Nivel 3 (Avanzado):
    • Calcular la duración total de una pieza musical.
    • Analizar las proporciones en la estructura de una sonata o un concierto.
    • Crear un gráfico que represente la dinámica de una pieza (forte, piano, crescendo, etc.).

Ejemplo de Ejercicio en Profundidad (Lengua):

“La Orquesta de las Palabras”

  • Objetivo: Desarrollar la conciencia fonológica, la discriminación auditiva y la creatividad.
  • Materiales: Tarjetas con dibujos de diferentes objetos o animales, instrumentos de percusión (panderetas, triángulos, claves, etc.).
  • Proceso:
    1. El profesor divide a los niños en grupos y asigna a cada grupo un instrumento de percusión.
    2. El profesor muestra una tarjeta y dice el nombre del objeto o animal en voz alta, separando las sílabas (por ejemplo, “ma-ri-po-sa”).
    3. Cada grupo toca su instrumento tantas veces como sílabas tenga la palabra.
    4. Los niños pueden inventar diferentes ritmos para cada palabra.
    5. Se pueden combinar varias tarjetas para crear “frases musicales”.
    6. Finalmente, los niños pueden crear sus propias tarjetas y componer su propia “orquesta de palabras”.
  • Variaciones:
  • Los alumnos pueden tocar un instrumento diferente, dependiendo de si es palabra aguda, llana o esdrújula.
  • Se pueden asignar intensidades distintas a las sílabas tónicas y átonas.
  • Se puede realizar con los ojos cerrados para potenciar la discriminación auditiva.

Conclusiones:

El Método Suzuki es una filosofía de enseñanza musical innovadora y efectiva que se basa en el principio del aprendizaje natural y la importancia del entorno. Al imitar el proceso de adquisición de la lengua materna, el método fomenta el desarrollo integral del niño, no solo en el ámbito musical, sino también en áreas cognitivas, emocionales y sociales. Los educadores pueden adaptar los principios del Método Suzuki a diferentes contextos y disciplinas, creando actividades que promuevan la escucha activa, la imitación, la repetición y la creatividad. Al hacerlo, pueden enriquecer el proceso de aprendizaje y ayudar a los niños a desarrollar todo su potencial.

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