Neurociencia Disgrafía: Cómo identificar y abordar las dificultades en la escritura

por | 23 de marzo de 2025

¿Qué es la Disgrafía?

La disgrafía es una dificultad específica del aprendizaje que afecta la habilidad para escribir. No se trata simplemente de omala letra o caligrafía deficiente, sino de una condición neurológica que interfiere con la capacidad de plasmar letras, números y palabras de manera legible y coherente. Esta dificultad puede manifestarse de diversas formas, desde problemas con la forma y el espaciado de las letras hasta la organización de las ideas en el papel.

Preguntas Clave:

  1. ¿Cuáles son las causas subyacentes de la disgrafía?
  2. ¿Cómo se diferencia la disgrafía de la simple dificultad para escribir?
  3. ¿Qué signos tempranos pueden alertar sobre la presencia de disgrafía?
  4. ¿Cómo afecta la disgrafía el rendimiento académico y la autoestima del niño?
  5. ¿Qué estrategias y adaptaciones pueden implementarse en el aula para apoyar a un niño con disgrafía?
  6. ¿Qué papel juegan los padres y los terapeutas ocupacionales en el manejo de la disgrafía?

Contestando a esas preguntas clave y ejemplos de cómo mejorar en el aula:

  1. Causas subyacentes: La disgrafía tiene una base neurológica y puede estar relacionada con:
    • Dificultades en la percepción visual-motora: Problemas para coordinar la información visual con los movimientos de la mano y los dedos.
      • Ejemplo en el aula: Un niño puede tener dificultades para copiar formas geométricas o letras, incluso si las ve claramente.
    • Problemas en el procesamiento fonológico: Dificultades para asociar los sonidos del habla con las letras correspondientes.
      • Ejemplo en el aula: El niño puede omitir letras, sustituirlas o invertir su orden al escribir palabras que escucha.
    • Déficits en la memoria de trabajo: Dificultades para mantener la información en mente mientras se escribe.
      • Ejemplo en el aula: El niño puede olvidar lo que iba a escribir a mitad de una oración o tener problemas para recordar la ortografía de palabras.
    • Factores genéticos: La disgrafía puede tener un componente hereditario.
  2. Diferencia con la simple dificultad: La disgrafía implica una discrepancia significativa entre la capacidad intelectual del niño y su habilidad para escribir. No se explica por falta de práctica, instrucción inadecuada o problemas de visión.
  3. Signos tempranos:
    • Agarre inusual del lápiz.
    • Evitación de tareas de escritura o dibujo.
    • Letra ilegible o inconsistente.
    • Espaciado irregular entre letras y palabras.
    • Dificultad para organizar los pensamientos por escrito.
    • Omisión o sustitución de letras.
    • Lentitud al escribir.
    • Fatiga rápida al escribir.
  4. Impacto académico y emocional: La disgrafía puede afectar el rendimiento en todas las áreas académicas que requieran escritura, desde tomar apuntes hasta completar exámenes. Además, puede generar frustración, baja autoestima y ansiedad en el niño.
  5. Estrategias y adaptaciones en el aula:
    • Adaptaciones en la evaluación: Permitir más tiempo para escribir, ofrecer alternativas a la escritura (exámenes orales, grabaciones), evaluar el contenido en lugar de la forma.
    • Uso de tecnología: Permitir el uso de procesadores de texto, software de dictado por voz, programas de predicción de palabras.
    • Adaptaciones en la instrucción: Proporcionar modelos visuales claros de letras y palabras, enseñar estrategias para planificar y organizar la escritura, ofrecer retroalimentación específica y positiva.
    • Modificaciones en el entorno: Proporcionar un espacio de trabajo tranquilo y libre de distracciones, usar papel con líneas resaltadas o pautado especial, permitir el uso de diferentes tipos de lápices o bolígrafos.
  6. Papel de padres y terapeutas: Los padres pueden reforzar las habilidades de escritura en casa a través de juegos y actividades divertidas. Los terapeutas ocupacionales pueden trabajar en la motricidad fina, la coordinación visomotora y la integración sensorial para mejorar la base física de la escritura.

Influencia en las Funciones Ejecutivas:

La disgrafía impacta varias funciones ejecutivas:

  • Memoria de trabajo: Dificultad para mantener en mente la información mientras se escribe (ortografía, gramática, estructura de la oración).
  • Atención: Dificultad para mantener la atención en la tarea de escritura, lo que lleva a errores y omisiones.
  • Planificación: Dificultad para organizar las ideas y estructurar el texto de manera coherente.
  • Flexibilidad cognitiva: Dificultad para cambiar de una idea a otra o para corregir errores durante la escritura.
  • Inhibición: Incapacidad de inhibir impulsos en la escritura, escribiendo la primera palabra que se nos ocurra.

Impacto en el Aprendizaje de Lengua y Matemáticas:

  • Lengua:
    • Dificultad para tomar apuntes.
    • Problemas para redactar textos coherentes y bien estructurados.
    • Errores ortográficos y gramaticales frecuentes.
    • Dificultad para expresar ideas complejas por escrito.
  • Matemáticas:
    • Dificultad para alinear números en columnas.
    • Problemas para copiar problemas matemáticos.
    • Errores al escribir números o símbolos matemáticos.
    • Dificultad para mostrar el trabajo en problemas de varios pasos.

Relación con otras áreas del desarrollo:

La disgrafía puede coexistir con otras dificultades de aprendizaje, como la dislexia o el TDAH. También puede afectar la autoestima y la motivación, lo que a su vez influye en el desarrollo social y emocional. La frustración constante puede llevar a la evitación de tareas de escritura y a una menor participación en clase.

Tipos de Ejercicios para Mejorar:

Lengua:

  • Nivel Básico:
    • Ejercicios de caligrafía con letras individuales y palabras cortas.
    • Copiar frases simples con modelos visuales claros.
    • Completar oraciones con palabras faltantes.
  • Nivel Intermedio:
    • Dictados cortos con énfasis en la ortografía y la puntuación.
    • Redacción de párrafos sobre temas familiares.
    • Juegos de palabras para mejorar la conciencia fonológica.
  • Nivel Avanzado:
    • Redacción de textos más largos (cuentos, ensayos, cartas).
    • Ejercicios de edición y revisión de textos propios y de compañeros.
    • Uso de organizadores gráficos para planificar la escritura.

Matemáticas:

  • Nivel Básico:
    • Trazado de números con diferentes texturas (arena, pintura).
    • Copiar números y símbolos matemáticos en cuadrículas.
    • Resolver operaciones matemáticas simples con apoyo visual.
  • Nivel Intermedio:
    • Escribir números al dictado.
    • Resolver problemas matemáticos de un solo paso.
    • Usar papel cuadriculado para alinear números en operaciones.
  • Nivel Avanzado:
    • Resolver problemas matemáticos de varios pasos.
    • Explicar el proceso de resolución de problemas por escrito.
    • Crear y resolver problemas matemáticos propios.

Ejemplo de Ejercicio Explicado en Profundidad: Dictado Multisensorial (Lengua)

  • Objetivos:
    • Mejorar la ortografía.
    • Fortalecer la asociación entre sonidos y letras.
    • Desarrollar la conciencia fonológica.
    • Mejorar la motricidad fina.
  • Proceso:
    1. Preparación: Elige palabras que sean relevantes para el nivel del niño y que contengan los sonidos o grafemas que se quieren trabajar.
    2. Dictado:
      • El docente dice la palabra lentamente y con claridad.
      • El niño repite la palabra.
      • El niño escribe la palabra en una bandeja con arena, harina o arroz. Esto proporciona una experiencia táctil que refuerza la memoria muscular.
      • El niño escribe la palabra en papel con un lápiz o bolígrafo.
      • El niño puede usar diferentes colores para cada letra o sílaba.
    3. Retroalimentación: El docente revisa la escritura del niño y proporciona retroalimentación específica y positiva. Se pueden usar tarjetas con letras o modelos visuales para ayudar a corregir errores.
    4. Repetición Una vez corregido el error, el niño tiene que repetir de nuevo la palabra.
  • Adaptaciones:
    • Para niños con dificultades severas, se puede empezar con letras individuales antes de pasar a palabras completas.
    • Se pueden usar imágenes o dibujos para representar las palabras.
    • Se puede permitir al niño usar un teclado si la escritura a mano es demasiado difícil.

Conclusiones:

La disgrafía es una dificultad real que requiere comprensión y apoyo. No es pereza ni falta de esfuerzo. Con una identificación temprana, intervenciones adecuadas y adaptaciones en el aula, los niños con disgrafía pueden desarrollar estrategias para superar sus dificultades y alcanzar su máximo potencial. Es fundamental que los docentes, padres y terapeutas trabajen en equipo para brindar un enfoque integral y personalizado que aborde las necesidades específicas de cada niño.